lunes, 2 de mayo de 2011

Detalle en poema de Gonzalo Rojas

Publiqué en la entrada anterior de este blog, el poema "¿Qué se ama cuando se ama?", del poeta chileno Gonzalo Rojas, fallecido el 25 de abril, cinco días antes de la muerte de don Ernesto Sábato, en Santos Lugares (Buenos aires). El poema de Rojas pertenece a su libro Contra la muerte, de 1964. Y encabeza la lista de poemas que figuran en la sección "Poesía", de la página web de la Fundación Gonzalo Rojas. Por eso, tomé el poema de ahí. Pero es evidente, como me lo hace ver el narrador (y poeta oculto), Héctor Abad Faciolince, que en el poema existe un error consistente en convertir "partículas" (del original de Rojas) por "particular" (en la web). Repito la estrofa como está en la página web:

¿O todo es un gran juego, Dios mío, y
no hay mujer
ni hay hombre sino un solo cuerpo: el tuyo,
repartido en estrellas de hermosura,
en particular fugaces de eternidad
visible?

Héctor me envía el poema leído por el poeta y me da estas referencias bibliográficas, donde se constata el cambio: Antología poética, Fondo de Cultura Económica, México, con la voz del autor; Qedeshím Qedeshóth, Fondo de Cultura Económica, p.93; Oscuro. Monte Ávila Editores, Caracas, p. 89; Das Haus aus Luft, Instituto Cervantes, Bremen, p. 100 .
Cuando leí el texto en la versión de la web, tuve la duda de si era "particular" o "partículas", pero me pareció que podría ser más de Rojas el "particular", que con otra coma podría, también, leerse, y así no se reduplicaría, innecesariamente, como diría Borges en su magistral texto de 1942 en la revista Sur, la imagen de la estrella.
Héctor tiene la razón y la Fundación Gonzalo Rojas debe corregir el texto, en particular, las partículas fugaces de eternidad visible que son las mismas (como acotaría J.L.B.) estrellas de hermosura.

1 comentario:

MARIO dijo...

Maestro: inigualable esa noche de narradores con Roberto Burgos. Transcribo apartes del artículo periodístico que escribí para el periódico El Otro, de Duitama. “Roberto Burgos Cantor o el ejercicio perenne hacia la perfección literaria…Difundir la historia sin reservas, mediante el artificio de la ficción, enmarcada en el perfeccionismo del ritmo y la estructura austera es un logro propio de un verdadero literato. Burgos enseña lo que ha faltado para alcanzar la libertad absoluta y la gran dificultad para lograrla, no como un remedio para esos males, sino como un sueño aliviador, que apacigua el dolor mientras despertamos” Nos vemos el próximo 20 de junio