¿Qué es un clásico?

Un clásico, diría un muchacho de hoy, es un partido entre Real Madrid y Barcelona, o entre Santa Fe y Millonarios, por ejemplo. Eso significa que dos equipos de tradición y poder, se juegan la vida en un estadio de fútbol ante la vista de millones de espectadores. Pero detrás de esas suposiciones –tradición y poder-, la palabra “clásico” arrastra toda una historia de siglos, con verdades y eufemismos. Por eso, jamás ha existido unanimidad frente a su significado esencial. Y, por supuesto, ya no estoy hablando de fútbol, sino de lo artístico y literario, que fue donde primero se habló de los clásicos. “La idea de clásico alude a algo que tiene continuidad y consistencia, que genera unidad y tradición, que se forma, se transmite y perdura”, dijo Ch. A. Sainte-Beuve, el 21 de octubre de 1850. También dijo: “Un clásico (…) es un autor antiguo, consagrado por la admiración, y una autoridad en su género”. Sin embargo, la continuidad y consistencia, la unidad y tradición, la perdurabilidad...