Fernando Soto Aparicio (2)

Esta es la segunda parte del “Epílogo” que escribí para el nuevo libro, recién editado por el Grupo Editorial Educar, No morirá el amor , de Fernando Soto Aparicio (Socha, Boyacá, 11 de octubre de 1933, hace ochenta años. Pero de aquella época es, también, la poesía y un tema recurrente en sus obsesiones: la presencia de un dios que siempre ha querido reinventar para que sea más humano y más parecido al dios original de los cristianos. Su “Oración personal a Jesucristo”, de 1953, fue su primera incursión en este sentido. Y lo sigue buscando en este libro. Fundir esa vocación que busca y reclama un dios justo con la del amor como motor de vida plena, sigue siendo una permanente e indeclinable manera de escribir. Y nunca ha dejado de elaborar las más expresivas fórmulas para conseguirlo. Como lo harían Santa Teresa o la escritora, también, boyacense, sor Francisca Josefa del Castillo y Guevara, y tantos otros poetas místicos que han llegado al éxtasis literario, dejando a la...