jueves, 2 de julio de 2009

Abad, Borges y el olvido que seremos


Entre el sábado y el lunes pasados (27 a 29 de junio), en el diario El Espectador, el narrador y periodista Héctor Abad Faciolince, en tres excelentes crónicas sucesivas, que se deslizan como una premonitoria novela corta de género negro, dio cuenta a sus lectores y, sobre todo, a quienes habíamos quedado con la duda, acerca del origen y autoría del poema de donde él tomó un verso para titular la novela que más se ha vendido y comentado y leído en los últimos años en Colombia, El olvido que seremos. La historia es larga y lo mejor es que la vean en el periódico citado, que no se van a arrepentir. Pero no me quedo con las ganas de decir que sólo la terquedad, la tozudez y la pasión de Héctor pudo contra la arrogancia –que él no cita en ningún momento, por supuesto- de los críticos literarios que suelen saber más que sus autores estudiados. Así sean los más sabios, como quienes Héctor consultó. La literatura, hablando de lo mismo, nos da sorpresas, como diría el panameño. A veces, ni nosotros mismos nos reconocemos en lo que hemos escrito pasados los años y juramos y hasta firmamos nuestra sentencia de muerte para no reconocernos. La literatura, qué bello fantasma, sin cauce, ni orden, ni nada. Todo.

2 comentarios:

maruza dijo...

Isaias, realmente los tres escritos son atrapadores, parecen el inicio de otra novela. En esta historia vemos ese diablillo que no lo dejó en paz hasta que encontró una explicación. Yo sigo sin entender como ocurrió ese rollo.

Isaías Peña Gutiérrez dijo...

sin olvidar que en el fondo sigue el dolor por el asesinato de Héctor Abad Gómez, esta es una bella historia típica del género negro, con la escritura del novelista nato...