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Guillermo Páramo R. (Óleo de F. Sánchez Torres) |
El miércoles pasado, 28 de agosto, en
una de las cuatro salas de teatro que posee la Universidad Central sobre la
tradicional y cultural calle 22 de la Bogotá antigua, en la Sala Fundadores, se
despidió de la comunidad docente unicentralista, su rector de los últimos diez
años (20103-2013), el doctor Guillermo Páramo Rocha. Pero la despedida no fue
al estilo colombiano, con discursos y cocteles, sino muy dentro de los rituales
propiciados por él y que a él lo han convertido en una leyenda viva del
pensamiento nuestro. Escogió, para esa ocasión del adiós académico-administrativo,
un tema que desarrollaría de largo, con su sapiente narrativa y argumentación
embelesadora, durante casi tres horas sin que nadie se diera cuenta. Esa
noche, Guillermo Páramo Rocha, el sabio descendiente de artistas, habló sobre
uno de sus temas más caros y que con mayor fervor desarrolla: el mito universal
y el saber de las etnias de nuestra Amazonia. Habló de “Geometría y
consistencia lógica en la cosmografía tucano del Vaupés”. Y tal como lo
habíamos escuchado durante una década –pues antes no lo conocimos en su
rectoría de la Universidad Nacional, entre 1993 y 1997, cuando fundó las sedes
de la Universidad Nacional en Arauca, Leticia y San Andrés-, volvimos a
disfrutar, emocionados y hasta conmovidos, su maravillosa exposición que
fusiona y sintetiza lo universal y lo particular nuestro, los conceptos de la
ciencia, de las matemáticas, de la geometría, con los del arte y la literatura.
Que reivindica a los olvidados de la tierra, los de acá y los de allá del otro
lado del oceáno, que descubre nuevas y perplejas relaciones (sin duda, la imagen
que deja Páramo Rocha, cada vez que habla, es la de un sabio creador en toda su
plenitud), que ausculta el mundo y sus razones más allá del canon ortodoxo,
sumergido en atrevidas y paradójicas simetrías. Es el rector renacentista que
hoy echamos de menos en las universidades. Su dominio, con una sencillez que
hipnotiza, de todos los discursos y saberes, le posibilita ser siempre un nuevo
descubridor. Sus temas se enriquecen en la medida que vuelve sobre ellos, como
en la tradición oral de los cantos homéricos.
Sociólogo, filósofo, dibujante,
antropólogo, matemático, entomólogo, coleccionista, fabricante a escala de barcos
y veleros, alumno de Mircea Eliade, Howard Stein y Valerio Valeri, su vida y su
obra escrita o aún no recogida, es de una riqueza incuestionable. Por eso, mi
propuesta para el año entrante, desde el Depto. de Humanidades y Letras y el
pregrado y postgrado de Creación Literaria, de la Universidad Central, será la
de crear, para seguir escuchándolo en su saber ya legendario, la Cátedra
Guillermo Páramo Rocha.
(Publicado en Diario del Huila, Neiva, 31 de agosto de 2013)
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