domingo, 10 de febrero de 2013

J. M. Coetzee, 73 años


(Tomado de Diario del Huila, Neiva, 9 de febrero de 2013, en donde con este artículo comencé a escribir una columna quincenal sobre temas culturales y artísticos).

Hoy, 9 de febrero, cumple 73 años. En las portadas de sus libros se llama J. M. Coetzee, pero firma sus cartas tan solo con su primer nombre, John. La “m” de Maxwell, desaparece. Ganó en 2003 el Premio Nobel de Literatura, que recibió en diciembre de ese año con una sorpresiva pieza narrativa, titulada “Él y su hombre” (su único cuento, pues su obra se compone de novelas y ensayos extraordinarios).
La biografía J. M. Coetze. A life in writing, la única autorizada por el autor, terminada hace dos años por John Kannemeyer (1939-2011), vertida del surafricano al inglés, fue publicada en Australia a finales de 2012 y ya sabemos que allí, en más de 700 páginas, se le cuenta al lector, con la  sobriedad que Coetzee irradia, acerca de una vida dedicada a escudriñar y valorar con absoluta franqueza, las complejas y contradictorias conductas del ser humano contemporáneo. Coetzee, el profesor universitario, el ciudadano surafricano-australiano, el hombre sin fronteras, es el filtro de un lente por donde mejor se ven los problemas éticos, morales y estéticos de la perpleja sociedad del fin del XX y comienzos del XXI. Él busca y encuentra la dignidad del ser humano en medio de los conflictos más deprimentes y desesperantes, con personajes que marcan hasta el dolor la sensibilidad del lector, utilizando una prosa directa y diáfana, bajo estructuras literarias innovadoras, aplicando todo su saber literario y asediando al lector con nuevas revelaciones.
Antes y después del Apartheid de su Suráfrica (1992), antes y después de su Premio Nobel (2003), antes y después de su vida universitaria en su Adelaide, Australia, a partir del 2002, J. M. Coetze ha sido el autor más consistente, más coherente y más profundo de nuestra época, sin claudicar jamás en su exploración de una nueva ética social e individual en medio de conflictos humanos casi impenetrables. Me atrevo a decir que si algún escritor pudiera repetir el Premio Nobel, uno de los pocos, o el único, sería él. Novelas como Desgracia, Elizabeth Costello, Esperando a los bárbaros, Foe, La edad de hierro, El maestro de Petersburgo, Diario de un mal año, Infancia, Juventud y Verano, lo demuestran con lujo y de lejos. Como sucede, también, con sus libros de ensayo: Contra la censura. Ensayos sobre la pasión por silenciar, Costas extrañas, Mecanismos internos. Y con sus envidiables cartas cruzadas con Paul Auster, Aquí y ahora, del año pasado.
J. M. Coetzee, el lejano, el discreto, el sabio, ha sido invitado por la Universidad Central de Bogotá para visitar a Colombia en abril de este año. 

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Me agrada este tipo de personaje, sencillo, parco, casi sabio, elocuente en su estilo escrito. Felicitaciones al maestro Isaias por su gol olimpico en la narrativa.
La universidad Central debe estar orgullosa por esa visita que debe estar super reñida por los furibundos amantes de las letras.

Anónimo dijo...

Que bueno que nos visite un escritor como Coetzee. Es agradable leer sus novelas, se siente placer, es una narrativa con ritmo y melodia como "Esperando a los bárbaros" y felicitaciones al trabajo del maestro Isaaías Peña y a la U.C
Jairo Oliveros R

NANCY PASCUAS dijo...

Poder compartir con las personas que tienen una manera especial de leer la realidad y plasmarla con inteligencia y creatividad, es una gran oportunidad para crecer.
Muy bien profe Isaías, lo felicito porque ya ha compartido personalmente con él y por todas las gestiones que realiza para traerlo a Colombia. Cuando Vuelve por Pitalito.
Nancy

Unknown dijo...

Coetzee tiene otros dos relatos inéditos llamados "Una Casa en España" y "La Granja", a lo mejor él no los considera cuentos con exactitud, pero igual de inclasificable es el resto de su obra.
Iván.