lunes, 22 de marzo de 2010

Un mincuento inédito de Francisco Garzón Céspedes

URRACA DEL OTRO LADO DEL CRISTAL
Francisco Garzón Céspedes

La urraca roza la ventana. Un ala que toca suave, fugazmente. De inmediato vuelve de amor y da por una milésima con el pico en el cristal. Ha entrenado para conseguirlo sin perecer, sin dañarse afuera. Luego desaparece, no insiste en búsqueda de una apertura, de una caricia, de un intercambio de miradas o de sonidos. Regresará al día siguiente, a la misma hora de intensa luz. Tras la ventana, siete pisos arriba de la desolación, el adolescente ni siquiera espera a la urraca cada mediodía. Es su hora de hallarse junto a esa pared, entre dos destinos. No es capaz del enamoramiento y del deseo del ave, ni tampoco de su creciente desesperanza. Está en los cúmulos protectores de su indiferencia. Si acaso alguna vez, con la perplejidad pensante de quien, sin percibir los riesgos, no comprende roce y picotazo. Ni siquiera repara en la habilidad, en la precisión. Si de niño el adolescente no hubiera sido arrebatado de sí, violada consigo su capacidad de sentimiento, cuando menos se asombraría por la urraca. Por su empecinada elección. Por la intensidad de sus presencias. Quizás como se asombraría el cristal de la ventana si pudiera.

(Tomado de su página web)

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Tal cual, como la urraca, aveces nos sentimos los maestros ante nuestros adolescentes estudiantes

ATHENNE@ dijo...

HOLA LLEGUE A ESTE BLOG,PORQUE ANDABA NAVEGANDO .
NO QUERIA IRME SIN DEJAR UN COMENTARIO,DE QUE ESTE BLOG ESTÀ MUY LINDO.
SE NOTA QUE ESTÀ ESCRITO DESDE EL CORAZÒN.
FELICIDADES Y BESO

Isaías Peña Gutiérrez dijo...

También va para tí un gracias desde el mismo sitio, el corazón.