domingo, 26 de abril de 2009

Un poema de Ernesto Cardenal

Oración por Marilyn Monroe

Señor
recibe a esta muchacha conocida en toda la tierra
con el nombre de Marilyn Monroe
aunque ese no era su verdadero nombre
(pero Tú conoces su verdadero nombre, el de la
huerfanita violada a los 9 años
y a la empleadita de tienda que a los 16 se había
querido matar)
y que ahora se presenta ante Ti sin ningún
maquillaje
sin su Agente de Prensa
sin fotógrafos y sin firmar autógrafos
sola como un austronauta frente a la noche espacial.

Ella soñó cuando niña que estaba desnuda en una
iglesia
(según cuenta el Time)
ante una multitud postrada, con las cabezas en el
suelo
y tenía que caminar en puntillas para no pisar
las cabezas.

Tú conoces nuestros sueños mejor que los psiquiatras.
Iglesia, casa, cueva son la seguridad del seno
materno
pero también algo más que eso…
Las cabezas son los admiradores, es claro
(la masa de cabezas en la oscuridad bajo el chorro
de luz).
Pero el templo no son los estudios de la 20th
Century fox
que hicieron de Tu casa de oración una cueva de
ladrones.

Señor
en este mundo contaminado de pecados y radioactividad
Tú no culparás tan sólo a una empleadita de tienda.
Que como toda empleadita de tienda soñó ser
estrella de cine.
Y su sueño fue realidad (pero como la realidad
del tecnicolor).
Ella no hizo sino actuar según el script que le dimos
-El de nuestras propias vidas- Y era un script
absurdo.
Perdónale Señor y perdónanos a nosotros
por nuestra 20th Century
por esta colosal Super-Producción en la que todos
hemos trabajado…
Ella tenía hambre de amor y le ofrecimos
tranquilizantes.
Para la tristeza de no ser santos
se le recomendó el Psicoanálisis.
Recuerda Señor su creciente pavor a la cámara
y el odio al maquillaje –insistiendo en maquillarse
en cada escena-
y cómo se fue haciendo mayor el horror
y mayor la impuntualidad a los estudios.

Como toda empleadita de tienda
soñó ser estrellita de cine.
Y su vida fue irreal como un sueño que un
psiquiatra interpreta y archiva.

Sus romances fueron un beso con los ojos cerrados
que cuando se abren los ojos
se descubre que fue bajo los reflectores
y apagan los reflectores!
y desmontan las dos paredes del aposento
(era un set cinematográfico)
mientras el Director se aleja con su libreta
porque la escena ya fue tomada.
O como un viaje en yate, un beso en Singapur, un
baile en Río, la recepción en la mansión del Duque
y la Duquesa de Windsor
vistos en la salida del apartamento miserable.

La película terminó sin el beso final.
La hallaron muerta en su cama con la mano en
el teléfono.
Y los detectives no supieron a quién iba a llamar.
Fue
como alguien que ha marcado el número de la única
voz amiga
y oye tan sólo la voz de un disco que le dice:
WRONG NUMBER
O como alguien que herido por los gangsters
alarga la mano a un teléfono desconectado.

Señor
quienquiera que haya sido el que ella iba a llamar
y no llamó (y tal vez no era nadie
o era Alguien cuyo número no está en el Directorio
de Los Ángeles)
contesta Tú el teléfono!

Tomado de Poesía, de Ernesto Cardenal, La Habana, Casa de las Américas, 1979, pp. 360.
Me dijo, en días pasados, el poeta Manuel Hernández que, en una nota crítica, el poeta Juan Gustavo Cobo Borda había recordado, a raíz de la muerte del poeta Mario Rivero, el poema “Oración por Marilyn Monroe” del poeta Ernesto Cardenal. No recuerdo si el poeta Harold Alvarado Tenorio, también, lo recordó en su diatriba a Rivero. Lo cierto es que hoy nadie ha vuelto a leer esa Oración que en 1965 nos impactó a los jóvenes de entonces. Por eso, la transcribo completa. Y ojalá se recordaran los demás libros de Cardenal (Epigramas, Hora 0, Gethsemany, KY., Salmos, Oración por Marilyn Monroe y otros poemas, El estrecho dudoso, Homenaje a los indios americanos, etc.), tan decisivos para algunos nadaístas y otros poetas colombianos de la línea centroamericana y norteamericana –tan lejanas del azuloso lirismo colombiano-. Cardenal nació en Granada (Nicaragua), en 1925, y publicó sus primeros poemas en 1946. (Les recomiendo su poema “DC-7B”).

3 comentarios:

psicoisapecat dijo...

Sugerencia acertada para quines como yo, somos lo sufiecientemente ignorantes en temas de literatura.
Esta oración está cargada de ironía basada en la realidad y la honda soledad en la cual puede quedar sumergido el ser humano. Es un poema para tenerlo siempre presente en la refleción personal. Bucará alguno de los títulos que sugiere para seguir siendo menos ignorante. Gracias, maestro.
Isabel

MARIO dijo...

Me intereza conocer mas versos, rimas y rosas literarias sobre Marilyn.

Anónimo dijo...

Por fin leo algo que reivindique lo que quizo ser y tener Marylin Monroe y conocer a alguien mas cercano a las estrellas con los pies puestos en el piso de la realidad espiritual. Marilyn te anestecio la necedad humana, solamente Aquel que vio vertir tus lagrimas en el silencio de tu soledad, te juzgara. Miles te admiramos, porque aun sigues presente, en quienes vimos en ti el verdadero ser que quisiste ser.
Gracias por publicar ese poema, Isayas, no sabia que existiera. Rosalba.