domingo, 8 de septiembre de 2013

La Feria del Libro de Neiva

Feria del Libro de Frankfurt, creada en 1948.
Como la rueda o los sistemas digitales, uno de los grandes inventos de la humanidad fue el libro. Y en la vida del libro existen dos momentos culminantes: primero, cuando uno lo termina de escribir y, segundo, cuando lo ve en sus manos (hoy, real o virtualmente). Pero hay un momento intermedio, fundamental, en la vida del libro: me refiero a aquel en el cual uno, como autor, como padre de la criatura, se desprende del mismo para que alguien se entere de su existencia. Es cuando se vende o se regala. Es un punto culminante. Sin esa instancia, autor, libro y lector, nunca ingresarían en la cadena del conocimiento que genera todo libro, ese motor de la historia de la humanidad.
Ese momento de intercambio definitivo, suele producirse en un templo sagrado -propio de los pueblos cultos y civilizados- que todos conocemos como la librería (San Librario, como diría el librero y escritor Álvaro Castillo).
Sin embargo, la librería llegó a tener su máxima expresión cuando alguien descubrió que diez, cien o mil librerías unidas, armaban un espectáculo inolvidable. De ahí surgió la bella e increíble idea de la feria del libro, que otros han denominado festival o fiesta del libro. Así como una vez al año llega a la ciudad el circo, la ciudad de hierro, el grupo de teatro, el concierto musical, el carnaval, el equipo deportivo excepcional, así debe llegar la Feria del Libro. Es el momento feliz del encuentro, ya no en el, a veces, intimidante templo de la librería, sino en un espacio abierto, apacible, incitante, donde el lector se encuentra con los autores, con los otros lectores, cultos o desprevenidos que buscan la alegría de la lectura. En fin, si el libro es serio, en la feria -que es fiesta y festival-, el lector lo encontrará divertido y accesible.
En Colombia, además de la Feria Internacional del Libro de Bogotá, que fundara el ex ministro de estado, Jorge Valencia Jaramillo, tenemos otras que organizan las cámaras de comercio y del libro, los editores, impresores y libreros, comerciantes, y los funcionarios públicos que ven en el libro el primer peldaño para el desarrollo social y económico de una región y de un país. Esas ferias del libro son, si no se me escapa alguna, las de Medellín, Cali, Bucaramanga y Cúcuta.

Mi pregunta optimista es, ¿cuándo tendremos nosotros los huilenses la Feria del Libro de Neiva?

(Publicado en Diario del Huila, Neiva, 7 de septiembre de 2013)

1 comentario:

Rosalba dijo...

Una descripción de lo que significa el libro, su autor y su independencia de su creación. Se acumulan sentimientos hermosos que riñen con el egoísmo pero entonces no tendría ningún valor escribir para que otros conozcan, se culturicen y se reproduzcan. Muy bien excelente. Rosalba