lunes, 17 de junio de 2013

70 años

Mirando desde el 7o. piso
Si Jiroemon Kimura, el ser humano más viejo que existía en la Tierra, acaba de morir en Kyotango (Japón) a los 116 años, se podría deducir que uno alcanzaría a celebrar dos veces el mismo cumpleaños, multiplicado por dos, hasta los 58 años. Eso significa que si acabo de cumplir los 70 el pasado 13 de junio, he celebrado esa fecha por última vez. Jamás llegaré a los 140, como Matusalén. Y no pienso dejarme amedrentar por la tristeza, aunque la vida sea única e irrepetible. Pero sí me parece un buen momento para hacer un rápido balance, una “rendición de cuentas”. Los hombres públicos –así asumí siempre mi vida, estuviera en un salón de clases o de conferencias, en una mesa de decisiones, en una columna periodística, o, simplemente, escribiendo un libro para miles de lectores- deben hacerlo. Celebrar, además, el arribo a una cifra no menospreciable, como son los 70 años, en Colombia, donde la guerra y la violencia, o los sistemas de salud, suelen bajar los promedios de longevidad, resulta mucho más meritorio. Y, como dicen los chinos, mejor romper la botella de champán en la quilla de la nave cuando se llega, que cuando se parte.
Siempre me recuerdo escribiendo y leyendo. De ahí surgen todos los destinos posteriores. Félix María Celis, mi profesor de lenguaje en la primaria, hoy podría testimoniarlo. Luego aparecieron las más diversas maneras como le fui dando expresión a ese escribir y leer. Las enumero para ver si alguna vez las entiendo:
 1. Escritor de cuentos (muchos premiados)  y poemas, de artículos, críticas y ensayos, de conferencias, crónicas y entrevistas, de cartas y de prólogos: la mayor parte de ellos hoy editados en una docena de libros que siguen circulando: La generación del bloqueo y del estado de sitio, Manual de la literatura latinoamericana, La narrativa del Frente Nacional, Escribir para respirar, Ensayos y contraseñas de la literatura colombiana, El universo de la creación narrativa, La puerta y la historia;
 2. Periodista cultural desde el colegio y Radio Garzón, hasta esta columna que escribo ahora mismo, pasando por los 18 años de columnista dominical en El Tiempo;
 3. Académico universitario por 44 años consecutivos en literatura y humanidades;
 4. Fundador del Taller de Escritores de la Universidad Central (1981-2013) y del pregrado y  postgrado de Creación Literaria de la Universidad Central, únicos en América Latina;
 5. Historiador y analista de movimientos, grupos y autores colombianos y latinoamericanos;
 6. Jurado “profesional” (o fundador) de concursos nacionales e internacionales, como decía Germán Vargas, en literatura, cine y teatro.
 (Y tantas cosas más que me harían digno merecedor de un Doble Anís bien helado, si pudiera tomármelo).

(Publicado en Diario del Huila, Neiva, 15 de junio de 2013).

9 comentarios:

Maria Elena Lorenzin dijo...

Por cierto, una vida bien vivida y muy gratificante. No todos llegan a los 70 teniendo en su haber un camino tan bien transitado. Felicitaciones, Isaías.

Maria Elena Lorenzin

Maria Elena Lorenzin dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Vanessa Ruggiero dijo...

¡Feliz cumpleaños atrasado,Isaías! Me encantó ser tu alumna en la Especialización y espero que vengan muchos más logros y libros en los próximos años.

Un saludo

jerogarciar dijo...

Bendiciones Isaías, gracias por su enseñanza en el mundo de las letras, pero sobre todo, y siempre lo recalco, gracias por enseñarnos su humanidad...

jerogarciar dijo...

Gracias, Isaías, por sus enseñanzas en el mundo de las letras, pero sobre todo,gracias por enseñarnos sobre su humanidad...

Mery García dijo...

Qué privilegio el poder llegar a esa edad con innumerables méritos... merece tomarse ese doble anís con mucho agrado, sin importar sus efectos...
Nuevamente reciba mi abrazo sincero de FELICITACION por los años vividos y por todos los que vienen!!!

Marco Polo dijo...

Te estaré esperando en la Mistela, para tomarnos ese doble anís y la mistela.

Jose Amín Suárez Álvarez dijo...

El año pasado conocí personalmente a Benhur Sánchez Suárez y Luis Ernesto Lasso, habría sido interesante conocer a Antonio Palomar Avilés y Humberto Tafur Charry, miembros de una generación importante para la historia de nuestra literatura. El quinteto lo complementa Isaías Peña, a quien alguna vez vi en el teatro Jorge Eliecer Gaitán hablando sobre el festival del San Pedro. Palabras más palabras menos -mientras los demás panelistas exponían su punto de vista analítico sobre nuestras fiestras-,Isaías ponía el toque de humor y expresaba que, mientras los demás observaban el festival él lo disfrutaba. Creo que era en esos tiempos en que sí podía tomarse un Doble Anís.

Martha Helena Jiménez dijo...

Maestro Isaías,

Desde las más inmediatas graderías aplaudo emocionada, que buen balance, y que bendición hacer parte del grupo de quienes hemos visto la vida enriquecida gracias a su obra.

un fuerte abrazo