lunes, 22 de octubre de 2012

V. S. Naipaul: Noche de Narradores

El escritor V. S. Naipaul será, en la noche del próximo miércoles 24 de octubre, objeto de análisis por parte de los escritores colombianos Roberto Burgos Cantor y Joaquín Peña Guiérrez, en el programa "Noche de Narradores", de la Universidad Central.
La Academia Sueca le concedió a Naipaul, en 2001, el Premio Nobel de Literatura y no por eso dejó de ser el gran polemista de antes. Gran narrador, consciente de todos los mundos que lo habitan, dueño de una inmensa capacidad de análisis, nunca se ha dejado clasificar por nadie. La pérdida de El Dorado, que es como la pérdida de todas las huellas originales de cualquier persona, incluido él, será una de las novelas rastreadas por los dos expositores en la tradicional "Noche de narradores", en la Sala Fundadores, de la Universidad Central. Pero también se hablará de El curandero místico, Una casa para Mr. Biswas, Miguel Street y de tantas obras narrativas del querido y siempre alérgico a los nacionalismos, V. S. Naipaul. De 6 a 8 de la noche, entrada libre.
Sir Vidiadhar Surajprasad Naipaul, Caballero de la Orden del Imperio Británico desde 1990, nació de una familia india el 17 de agosto de 1932, en Chaguanas, pueblito muy cercano a Puerto España, capital de la Isla de Trinidad.

miércoles, 17 de octubre de 2012

Fallo de la I Bienal Internacional de Novela "José Eustasio Rivera"


El pasado martes 16 de octubre, en el despacho de la Alcaldía de Neiva, con presencia del Dr. Guillermo Plazas Alcid, presidente de la Fundación Tierra de Promisión, patrocinadora de la XIII Bienal y I Internacional de Novela “José Eustasio Rivera”, y de su coordinador, Félix Ramiro Lozada, se dio a conocer a la prensa y al público los resultados de esta convocatoria. El jurado, integrado por los escritores Roberto Burgos Cantor (director de postgrados de Creación Literaria de la Universidad Central y autor de la reconocida novela La ceiba de la memoria), Marco Tulio Aguilera Garramuño (residente en Xalapa, México) y Héctor Sánchez (residente en Ibagué), decidió como ganadora la novela Tríptico del desamparo, del joven autor argentino Pablo Hernán Di Marco (Buenos Aires, 1972). Y concedió dos menciones de honor, en su orden, a la novela  Antes del alba, del veterano periodista y profesor universitario Enrique Posada, y a Los asesinos, del dos veces premiado el año pasado, Germán Gaviria Álvarez, egresado del Taller de Escritores de la Universidad Central hace varios lustros. Di Marco recibirá el premio de 40 millones de pesos, más la edición de la obra, seleccionada entre 71 novelas que cumplieron con todos los requisitos de las bases, el próximo 29 de noviembre en la ciudad de Neiva.
“Me llamo Pablo Hernán Di Marco, nací en Buenos Aires el 20 de mayo de 1972. Tengo estudios en Literatura e Historia. Soy autor de las novelas Espiral, Las horas derramadas (ganadora del XXI Certamen Literario Ategua, de España) y de la recientemente premiada Tríptico del desamparo”, ha dicho el primer ganador de esta convocatoria que, al llegar a su año 26, se convirtió en el primer concurso internacional de novela convocado desde Colombia. El periodista Carlos Andrés Pérez Trujillo publicó el miércoles 17 de octubre una entrevista con Pablo Di Marco en el Diario del Huila, de Neiva, de la cual transcribo estos apartes de gran interés para todos:
¿Qué nos puede contar acerca de la novela con la que participó?Tríptico del desamparo cuenta una historia de amor entre una mujer de sesenta años y un joven de veintitantos a través de las décadas, en un viaje que nace en la Buenos Aires de los años 70' y culmina en una Venecia devastada, al borde del derrumbe.
¿Cuánto tiempo le llevó escribir esta novela?
Escribir Tríptico del desamparo me llevó aproximadamente nueve meses. El trabajo más complejo, como de costumbre, resultó la corrección, que me llevó aproximadamente dos años más. Soy muy obsesivo de mi trabajo y cada nueva lectura conduce inevitablemente a una nueva corrección, y el proceso puede ser eterno. Es muy cierto aquel dicho que dice que las novelas no se terminan, se abandonan.
El jurado destacó la universalidad de su obra, ¿su obra inicialmente fue escrita para un público cerrado o por el contrario quiso que fuera universal?
Al momento de escribir pienso en mí, y dependiendo del pasaje de la novela puedo pensar en mi esposa o en algún amigo. Pero hago esto solo como un ejercicio personal a la hora de escribir, porque jamás dejo de tener en claro que escribo para los demás. No hay nada más triste que un buen manuscrito encerrado por años en un cajón sin lectores. 
¿Cómo se inicia en el campo de las letras, cuándo descubrió que tenía talento para escribir?
Se me hace difícil responder esa pregunta. Comencé a escribir sin pensarlo, sin darme cuenta, del mismo modo que un chico deja de gatear y comienza a dar sus primeros pasos. No creo tener derecho a decir que tengo un especial talento para escribir. Sí puedo decir que amo los libros y que a la hora de escribir me esfuerzo por ofrecer lo mejor de mí y por no faltarle el respeto a los autores que admiro.
¿Usted es creador de otras obras, Espiral y Las horas derramadas, qué temática abordan estas obras y qué relación tienen con la novela ahora ganadora?
Las horas derramadas (a pesar de su diferente temática) guarda algunos puntos en común con Tríptico del desamparo: la dificultad de los ancianos para insertarse en un mundo dominado por los jóvenes y el deterioro que conllevan los años. Espiral, en cambio, es una historia muy diferente. Es una novela cargada de un humor sombrío y cínico que nada tiene que ver con las otras dos. Suelo decir, más en serio que en broma, que Espiral no fue escrita por mi sino por algún Mr. Hyde que tengo escondido en algún lado que ni yo conozco.
¿Qué opinión tiene del escritor José Eustasio Rivera que lleva el nombre de este premio?
La Vorágine es un libro clave de la literatura latinoamericana. Como los libros inevitablemente conducen a otros libros, llegué a él gracias a mi admirado Horacio Quiroga, autor de Cuentos de amor de locura y de muerte, que en más de una oportunidad definió a Rivera como su maestro y referente. Es elogiable que tantos años después los ciudadanos de Neiva se ocupen de mantener viva su obra y memoria. Para mí es un honor recibir un premio que lleva su nombre.



martes, 16 de octubre de 2012

Mo Yan, Nobel "Made in China"

En una extensa lista de aspirantes, 210 según la Academia, de los cuales unos 40 eran nuevos candidatos (lo cual habla del crecimiento mundial de escritores de calidad), aparecía el nombre de Mo Yan y, por cierto, nosotros lo tuvimos entre los más próximos al premio. En un mundo donde todos buscamos la etiqueta "Made in China" antes de comprar algo, aquí o en la Cochinchilla, con el resultado final de que sí, efectivamente, hoy día todo está hecho en China, así sea con diseños nacionales, como sucede en Australia, bueno es decir -para quienes quisieran encontrar modelos nacionales en los escritores o en el arte- que Mo Yan (o Guan Moye, como él se llama en verdad) es un escritor chino, hecho en China, con nacionalidad china y que con criterios personales autónomos critica y es criticado dentro y fuera de China.
Comparto con mis lectores algunos párrafos tomados de la revista cultural "Ñ", del diario Clarín, de Buenos Aires, del pasado jueves 11 de octubre, los siguientes párrafos sobre el nuevo Premio Nobel de Literatura 2012, a quien tendremos que leer antes de emitir cualquie juicio:

Comparado con Kafka, Faulkner y García Márquez, el escritor chino de 57 años, Guan Moye, conocido por su seudónimo Mo Yan, es el nuevo Premio Nobel de Literatura. Entre sus obras más importantes traducidas al castellano están Sorgo rojo (1987), Grandes pechos, amplias caderas (1996) y La vida y la muerte me están desgastando (2006)”.


[…] Citando, nuevamente, de la biografía oficial, Mo Yan “creció en Gaomi en la provincia de Shandong en el noreste de China. Sus padres eran campesinos. Durante la revolución cultural dejó la escuela a los doce años y empezó a trabajar en la agricultura, y más tarde en una fábrica. En 1976 se enroló en el Ejército Popular de Liberación y fue durante esa época cuando empezó a estudiar literatura y a escribir sus propios relatos. Su primer cuento se publicó en una revista literaria en 1981. El éxito llegó unos años más tarde con la novela corta Touming de hong luobo (1986, en francés Le radis de cristal 1993).

[…] Aunque sus libros han sido traducidos Mo Yan es, tal vez, más conocido en occidente por la película Sorgo rojo (1987) del director Zhang Yimou y basada en un relato de Mo Yan.

[…] Mo Yan es el segundo chino de ganar el Nobel de Literatura. En el 2000 ganó el novelista Gao Xingjian, un exiliado de su país que había renunciado a la ciudadanía. En ese momento Xingjian fue fuertemente criticado en China por ese exilio, aunque Mo Yan lo defendió públicamente.

[…] Explicando su seudónimo en una conferencia en Berkley, California en 2011 Mo Yan dijo que durante su infancia “las vidas no eran normales entonces mis padres me decían que no hablara. Si hablabas afuera y decías lo que pensabas te metías en problemas. Entonces les hice caso y no hablé”.

[…] Tras ser criticado en su país por asistir la Feria del Libro en Frankfurt Mo Yan dijo en esa feria: “Un escritor debería expresar criticas e indignación con el lado oscuro de la sociedad y con la fealdad de la naturaleza humana, pero no deberíamos usar una expresión uniforme. Algunos querrán gritar en la calle, pero deberíamos ser tolerantes de los que se esconden en sus cuartos y usan la literatura para expresar sus opiniones.”

jueves, 4 de octubre de 2012

Brisbane (Australia), otra sorpresa


Inauguración del Brisbane Festival
Al oriente, arriba, de Australia, queda la ciudad de Brisbane. Su centro, la city, lo bordea el río Brisbane y dos de sus grandes puentes enmarcan el complejo cultural más grande que he conocido, el llamado South Bank. En Australia la estética siempre está presente, una estética que armoniza, por lo general, con el paisaje, con el agua, con los animales. Y Brisbane no es la excepción. Todos los edificios sobre las riveras del río son construidos como si fueran grandes esculturas, por su forma y por sus colores. Y en el costado sur ubicaron un complejo cultural entre los puentes Kurilpa y Victoria. Allí se encuentran las dos galerías de arte (la de arte-arte, así nos toca decir ahora, y la de arte moderno, instalaciones y demás experimentos visuales y de audio), las salas de teatro (las de teatro-teatro y las de arte performance y circo y demás), como ven con un gran sentido democrático, con respeto por todas las expresiones artísticas; están los edificios de la biblioteca de Brisbane, el museo natural de Queensland y un sinnúmero de cafeterías y de fuentes. Entre el río y el complejo cultural de South Bank, una cinta peatonal, también, sirve para que los ciclistas se trasladen a sus oficinas o simplemente hagan ejercicio. El Kurilpa es un puente tan grande que no pareciera ser solamente para peatones y se ve como una escultura monumental y juguetona: es un puente colgante -así se llamaban los antiguos puentes nuestros- que uno termina en un caracol que desciende en la parte sur para ingresar a los distintos niveles que tienen los siguientes edificios.
 El puente Victoria, al norte, desemboca en la Plaza Victoria, la plaza de las esferas metálicas que se iluminan de noche y donde cada viernes un Café pone salsa colombiana para que la gente baile al aire libre. A un costado vemos un castillo que fuera el edificio del Tesoro y que ahora es un inmenso casino-hotel, de colores de casino, de una manzana completa. Al costado opuesto aparece otra enorme biblioteca. Y contiguo a la Plaza Victoria, un peatonal convertido en alameda, lleno de cafés, de almacenes de lujo y de cadena, de restaurantes, de la vida multicultural que son las ciudades australianas, verdaderas torres de babel, donde uno, de verdad, se siente ciudadano del mundo y no de una nacionalidad que se restringe a gustos particulares, ese es el Queen Street Mall. Un peatonal gigante donde la gente va a compartir, a comprar, a pasear o a pasar a otros peatonales cercanos.
Otra sorpresa es Brisbane. Sus alrededores turísticos, que le ocultan su riqueza cultural y artística, se ubican río arriba o en las costas cercanas (Gold Coast está a 90 kmts., y es una pequeña Miami). En Brisbane, desde la orilla del río, asistimos a la esplendorosa inauguración nocturna del Festival de Brisbane -que dura todo el mes de septiembre, centrado en presentaciones musicales y en las artes escénicas-, con juegos de rayos láser originados desde un viejo buque anclado en la mitad del río. Y allí, en la biblioteca del South Bank, por esos días, nos colamos a la clausura el 50 Festival de Escritores de Brisbane.