miércoles, 18 de abril de 2012

Roberto Rodríguez Silva y Feria del Libro de Bogotá


[Fueron poquísimas las notas de prensa con ocasión del fallecimiento de Roberto Rodríguez Silva el pasado 9 de abril. Y no se si sea acertado lo que quiero escribir, pero lo que sí, es cierto].
Nunca conocí en persona a "Roberto Rodríguez Silva". Y el nombre debe pronunciarse así, completo y con ritmo y sombra de jazz, porque así nos enseñó a pronunciarlo desde sus programas de jazz durante más de 50 años. Ni siquiera la emisora HJCK, la casa que, por fortuna, le dio hospedaje por medio siglo, en sus archivos fonográficos dan el nombre real de su programa. El programa se llamaba "Jazz..., les habla Roberto Rodríguez Silva". Basta escuchar alguno de los 58 registros -al menos quedan 58- que guarda el portal web de la emisora. Tampoco, las pocas notas que se hicieron -las mejores las de Miguel Camacho Castaño en Semana.com y de Oscar Acevedo en El Tiempo- recuerdan los horarios del programa. Cuando yo era un recién llegado a la ciudad, en la década del 60, siempre almorzaba con ese programa; todavía no era de 5 a 7 de la tarde.

Los méritos de RRS son muchos, y mientras alguien escribe algo a fondo sobre su historia (a María Elvira Arango Pardo, directora de Bocas.Una revista de entrevistas, de El Tiempo, nunca se le ocurrió entrevistarlo, porque a veces llueve mucho sobre mojado), habrá que decir, así de simple, que fue él quien le enseñó al país que, fuera de todas las demás músicas -en ocasiones muy pobres- que escuchábamos por la radio o en las radiolas de los pueblos o barrios, existía el jazz y el blues. Y nos enseñó sus temas, su historia, sus compositores y sus cantantes e intérpretes. Hacia la década del 80 -en Colombia las cosas necesitan décadas y hasta siglos para cambiar-, ya existirían grupos de fanáticos del jazz y nacerían otros programas radiales y hasta llegarían los festivales.


A finales del año pasado le dije a Rafael Serrano, un joven poeta que se dedica al apostolado de enseñar música por la Radio Universidad Nacional, que me presentara a RRS. El tiempo pasó y me quedé sólo con la imagen contraria de lo que él era (que lo sé ahora por las pocas notas y fotos sobre él). ¡Qué iba a imaginar que fuera blanco, rubio, como si fuera un representante del jazz blanco, si su voz grave, melódica y un tanto oscura, con la que introducía sus comentarios, podía parecerse más a la de Louis Armstrong! ¡Qué iba a imaginar que fuera un señor tan grande, y que tuviera tantos méritos académicos, si el jazz venía de orígenes pobretones! ¿Un arquitecto, fundador de la U. de los Andes, decano, urbanista, profesor universitario, haciendo un programa de jazz todos los días, como un esclavo, con sueldito bien poquito, como les pagan a los programadores de espacios culturales en la radio colombiana? Pero ese era Roberto Rodríguez Silva. Quien nos enseñó a escuchar la música de los dioses negros, que otros blancos han aprendido a tocar y a escuchar.

Nos hará falta, por supuesto, la inolvidable cortina musical de entrada en su programa. Con ella, tan pronto explotaba, sabíamos que íbamos a escuchar media, una o dos horas de jazz (la franja fue creciendo con los años, como crecía su audiencia). Ahora sé -porque la escucho con tristeza mientras escribo estas líneas- que se trataba del tema "Four brothers", de Jimmy Giuffre, compuesta a instancias de Woody Hermann, quien la interpretaba con su mejor swing y con su banda del mismo nombre. Y nos hará falta su programa, Roberto Rodríguez Silva, y su armstroniana voz de jazz de todos los tiempos.


25 Feria Internacional del Libro de Bogotá

Hoy, 18 de abril de 2012, comienza esta Feria que ni la lluvia suele apocar. Les recomiendo la franja que la Cámara del Libro, con Diana Rey y Juan David Correa, ha organizado todos los días de 6 a 9 de la noche. Tiene un nombre a lo Coelho (porque es Brasil el país invitado especial), "Conversaciones que le cambiarán la vida", pero a lo mejor es cierto. Vayan todos los días para comprobarlo o desaprobarlo (no vayan a criticar sin haber ido).

Esta noche comienza con dos grandes actos: Roberto Burgos Cantor presentará y conversará con el escritor colombianao, residente en Berlín, Luis Fayad, y Guido Tamayo conversará con la narradora brasileña, de ascendencia gallega, Nélida Piñón, autora de esa inmensa novela La república de los sueños.

1 comentario:

Lone juggernaut o_O dijo...

Un anio alejado de todo y me entero hasta ahora que don Roberto Rodriguez Slva se murio'. Lo estaba escuchando y se me vino a la cabeza aprovechar la magia del internet y conocer su rostro -tambie'n me lo imaginaba como Armstrong- y conocer algo de 'el. Como siempre en los humanos me encuentro con su muerte tarde... en fin. El hombre muerto y lo estoy escuchando hablar mientras hago este comentario... vaya que existen los inmortales.

Mmm tantos anios... me identifico mucho con lo que escribio'. Un saludo.