martes, 31 de mayo de 2011

Amos Oz en Noche de narradores, hoy 31




Julio Paredes Castro y Camilo Castillo, escritores colombianos, hablarán del narrador israelí Amos Oz, esta noche a las 6, en el Teatro de Bogotá, de la Universidad Central (Calle 22 No. 5-66). Para quienes me han preguntado, sí, la entrada a estos actos es LIBRE, para todos.


De 6 a 6:30, va una miniferia de libros y revistas, con tinto y tertulia; de 6:30 a 7, va un documental sobre Amos Oz, de Ignacio Prieto y Andrea Vergara; de 7 a 8, las exposiciones de Julio Paredes y Camilo Castillo,, y de 8 en adelante, foro. Gracias por acompañarnos.

viernes, 27 de mayo de 2011

Roberto Sosa (Yoro, 1930-Tegucigalpa, 2011)

Dos o tres veces tuve la oportunidad de compartir alguna sala familiar o algún salón académico con el poeta hondureño Roberto Sosa, autor de un libro que circuló y nos sirvió de texto para leer entre amigos que compartían su estética y su ética: Un mundo para todos dividido. Después publicó otros libros, entre ellos, Los pobres, Caligramas, Mar interior, Máscara suelta. Poesía diversa, coloquial, con sorpresas surrealistas, con el humor centroamericano, a veces sentenciosa, siempre muy cerca del oído de los conflictos humanos.
Roberto Sosa murió el pasado 24 de mayo de 2011 en la capital hondureña, Tegucigalpa. Que vengan las reediciones, entonces.

miércoles, 25 de mayo de 2011

Noche de narradores, para Amos Oz, el 31

En la novela La bicicleta de Sumji (1978), del escritor israelita
Amos Oz, un niño, de unos once años, habla "de hombre a hombre" con su presunto suegro, el ingeniero Inbar, después de que este lo ha recogido en la calle y lo ha invitado a su casa y le ha ofrecido unos dulces turcos. El niño, sinembargo, le advierte que pertenece a la Resistencia (frente a los ingleses que dominan su territorio). "Entonces", Inbar le comenta al niño, "somos de mentalidades distintas". Y no hay problema y punto. Sumji dirá para sus adentros: "Cómo me gustó esa expresión, somos de mentalidades distintas". En algún momento, después, reflexionará si eso no está muy cerca de la traición. Reflexión que se profundizará en la novela Una pantera en el sótano (1995), con lo cual el narrador trata de exponer los falsos dilemas que han mantenido en guerra a la humanidad desde tiempos sin memoria.
Amos Oz ha creado una obra narrativa diáfana, tenue y tierna, inclinada a captar y dilucidar los equívocos que han ahondado las heridas endémicas de las sociedades, partiendo de su propia Jerusalen, que es una especie de crisol donde se amasan y se ven todas las contradicciones del hombre antiguo y moderno. Una vasta obra que, poco a poco, ha calado en los lectores del mundo entero. Y donde Amos Oz pareciera creer (y casi desear) que alguna vez el hombre encontrará amigos donde siempre ha encontrado enemigos para castigar, asediar o asesinar, por la simple razón de tener una mentalidad (llámese ideología, religión, sistema) distinta.
El 31 de mayo, en el Teatro de Bogotá (calle 22 No.5-66), de la Universidad Central, a las 6 de la tarde, dos escritores colombianos, Julio Paredes Castro, novelista y cuentista, y Camilo Castillo, narrador y profesor egresado de la maestria de El Paso, hablarán de Amos Oz, de esas dos obras y de otras más. Se pasará un corto-documental sobre Oz, de Ignacio Prieto y Andrea Vergara. Y, como siempre, tendremos una miniferia de libros y revistas, con tinto y tertulia.


martes, 24 de mayo de 2011

Las puertas del infierno, en Librería Luvina



En la Librería, Galería, Café Luvina, de la Cra. 5 No. 26 A-06, Bogotá, Colombia, telf. 284 4157, el próximo jueves 26 de mayo de 2011, a las 6:30 de la tarde, se celebrarán los 25 años de la publicación de la novela que llegara a ser nominada al Premio Rómulo Gallegos, LAS PUERTAS DEL INFIERNO, del poeta y narrador José Luis Díaz Granados, quien conversará con la poeta y ensayista Luz Mary Giraldo.

Después se proyectará el documental "Canto jubilar. Vida y obra de JLDG”, producción de Telecaribe. Finalmente, el autor firmará libros.
Entrada libre
.

domingo, 22 de mayo de 2011

Un minicuento de Ana María Shua

La sueñera, un libro de 250 cuentos muy cortos, que Ana María Shua no tituló sino que numeró cada uno de ellos, ya es un clásico en la bibliografía argentina e hispanoamericana del minicuento. De ese libro, que tras del tema del dormir, del sueño, de los sueños y ensueños, y de sus alrededores, indagó esas formas tangentes entre lo fantástico de lo real y lo irreal de lo fantástico, partiendo del referente real o de obras de arte ya existentes, tomo para hoy domingo, con el permiso de Ana María Shua (ani@anamariashua.com.ar) su cuento 63 (p. 73, en la edición de Emecé).

63

Sé que en el fondo de la taza, la borra de café dibuja mi destino. Para conocerlo bebo durante horas, durante días enteros el líquido que lo oculta. El líquido es oscuro, inextinguible. Beberlo para siempre es mi destino.

jueves, 19 de mayo de 2011

La Cueva cierra el 29 de julio de 2011

En mi nota pasada sobre el Premio Nacional de Cuento La Cueva, lo mismo que en otros medios, apareció una inconsistencia en la fecha de cierre del concurso. Además, los interesados han estado preguntando a cuánto equivalen 35 mil caracteres. Heriberto Fiorillo (en la foto), escritor, periodista y director del concurso, ha dicho con mucha claridad lo siguiente (cosa que da descanso a muchos que desean participar en el excelente concurso):


"1. El Premio Nacional La Cueva cierra el 29 de julio.
2. 35 mil caracteres son 35 mil caracteres. Hay páginas tamaño carta o tamaño oficio que podrían dar distintas medidas y familias de letras que llenarían más o menos páginas. Si cuenta el número de caracteres que tiene su cuento, sabrá si está por encima o por debajo del requerimiento".

Y yo agrego que los caracteres ha sido una medida que se incrementó con la aparición de los sistemas. Y todo se resuelve utilizando el contador de caracteres que traen todos los procesadores de palabras en los computadores.



Entonces, el 29 de julio es la última cita.

martes, 17 de mayo de 2011

La soledad del dromedario, de Daniel Villabón

El pasado viernes 13 de mayo se lanzó la novela corta, La soledad del dromedario, en la Feria Internacional del Libro de Bogotá. Escribí como introducción a la misma, el texto que trascribo a continuación. Más adelante publicaré algunas fotos del evento, que resultó muy concurrido, hasta hacer insuficiente la sala del evento. Sin dudas, esta será una obra para hablar de ella, si los periodistas culturales colombianos no insisten en llover sobre mojado:

Lo feo, lo absurdo, lo grotesco, en una sociedad que juega con él y que, finalmente, lo lanza al vacío, es la vida de Hans Silva, el personaje central de la novela La soledad del dromedario, de Daniel Villabón Borja, ganador de la versión 2010 del los Premios de Literatura de la Universidad Central, que convoca y coordina su Departamento de Humanidades y Letras, por intermedio del Taller de Escritores, el pregrado
de Creación Literaria y la Especialización en Creación Narrativa, de la Universidad Central.
Hans Silva trabaja en la gran ciudad, gracias a la ayuda de un viejo condiscípulo del colegio, en un supermercado, por las noches, porque los turnos diurnos no le servirían, su giba no se lo permitiría. Sin la luz del día puede ocultarse un poco más. Mientras tanto, a su extraña vida, sometida a ese evento que admite
como propio sobre su cuerpo, pero que le resulta una causa cara para su exclusión de la cotidianidad normal, le llegan dos invitaciones absurdas, apenas coherentes con su anormalidad ambulante, que con resignación ha ido aceptando poco a poco, sin que logre manejarla del todo. Las dos invitaciones serán, entonces, las
boletas de ingreso a un mundo pocas veces visto en la literatura colombiana. Villabón nos lleva de la mano, sin permitir soltarnos en ningún momento, sin mirar atrás, por un túnel fantástico, tras de un personaje absorbente y fríamente grotesco. Algún detective literario podría decirnos que sospecharía del señor de Praga o del alma perdida de Salinger, pero Villabón asume su dromedario con
tal fuerza y perversión que las almas en pena de los dos señores citados salen espantadas de inmediato. Hans Silva, a pesar de su derrota, o por lo mismo, sale victorioso. La noche lo cubre todo. Y esta novela corta nos deja un rastro difícil de borrar.
Isaías Peña Gutiérrez
Director
Creación Literaria
Universidad Central

sábado, 7 de mayo de 2011

Concurso de cuento La Cueva, 2011

Premio Nacional de Cuento "La Cueva", 2011

Los concursantes, residentes en Colombia, deberán enviar un cuento inédito con tema libre, a 12 puntos y una extensión máxima de 35 mil caracteres sin espacio, a:


antes del 29 de julio de 2011.
Los concursantes deberán enviar el cuento desde un correo electrónico con el seudónimo que participan y, en archivo adjunto, su nombre, dirección de residencia, teléfono, correo electrónico personal, así como una breve nota bio-bibliográfica.
Plazo: 29 de junio de 2011, a las 12 en punto de la noche.
El Jurado Calificador estará integrado por tres reconocidas personalidades de la cultura, cuyos nombres serán revelados antes de la primera sesión semifinal.
No se mantendrá correspondencia alguna con los participantes.
En cinco sesiones, el Jurado Calificador divulgará los cuentos seleccionados como semifinalistas, con sus respectivos seudónimos, hasta un total de 25 cuentos.
En la sexta y última sesión se revelarán los nombres de los cinco finalistas, quienes leerán sus cuentos y, luego, el jurado dirá de atrás hacia delante, del quinto al primero, el nombre de los cuentos ganadores y sus autores.
Premios: Al ganador del tercer lugar se le entregará un cheque por 2 millones de pesos. Al del segundo lugar, 3 millones. Y el autor del cuento ganador del primer premio obtendrá la suma de 20 millones de pesos.
Los 25 cuentos semifinalistas, incluido el ganador, conformarán un libro a publicarse en conmemoración del Primer Premio Nacional de Cuento La Cueva 2011. Los derechos de publicación de esos 25 cuentos, por esa primera edición, pertenecerán a la Fundación La Cueva. Los premios no podrán declararse desiertos y sólo habrá un ganador del primer premio.
Cada concursante sólo podrá presentar un cuento.
Los trabajos enviados no podrán concursar de nuevo por otro Premio Nacional de Cuento La Cueva.
Cualquier caso no considerado dentro de las cláusulas de la presente convocatoria, será resuelto a criterio de los organizadores.
Heriberto Fiorillo
Director Fundación La Cueva
Barranquilla

jueves, 5 de mayo de 2011

Viernes 6: Juan Álvarez, con C. M. no récord

C. M. no récord, la primera novela de Juan Álvarez, será presentada el viernes 6 de mayo, a las 6 de la tarde, en la Sala Porfirio Barba Jacob, durante la 24 Feria Internacional del Libro de Bogotá. La edita Alfaguara en Bogotá.

La novela comienza así:

"Silvana estrujada al lado de sus dos amigas. Silvana y su espalda enérgica y los audífonos de su walkman plateado prendidos del cuello. Silvana que gira y se empina con fastidio: cara agria, ojeras pintorrejeadas, sus ojos oscuros que por un segundo se acercan y se alejan de mi".

Todavía, sin haberla leído completa, digo que es una novela trepidante. Y ahora sólo quiero invitarlos a acompañar a quien ganara, hace cinco años, el Premio Nacional de Cuento Ciudad de Bogotá con su libro Falsas alarmas, donde se encuentran cuentos de un registro renovador en la literatura colombiana, con ritmos que uno no olvida. Juan Álvarez termina por estos tiempos su doctorado en literatura en la Universidad de Columbia, luego de hacer la maestría (que es como otro doctorado en creación literaria) en el Paso, Texas. Antes había sido estudiante de filosofía en la Universidad de los Andes y, siendo muy joven, del Taller de Escritores de la Universidad Central. Hace poco ganó el Premio de Ensayo Revista Iberoamericana 2010 (Instituto Ibero-Americano de Berlín) con un texto que hace parte de su tesis de doctorado sobre el insulto y la ofensa como instrumentos políticos en Colombia.

C. M. no récord sí se grabará en la retina y en los cuencos acústicos de sus lectores. Seguro. Por lo pronto, los invito a acompañarlo este viernes, a las 6 de la tarde, en la Sala Porfirio Barba Jacob, donde conversará con Eduardo Arias y Fernando del Castillo, vocalista de la banda 1280 Almas. Luego, más adelante, volveremos sobre su novela de 227 páginas y su trepidante ritmo.

miércoles, 4 de mayo de 2011

Hojas Universitarias, No. 64

Por primera vez, nunca antes, habíamos dejado la portada dedicada a un solo tema, y escribimos: "Sábato. A 100 años de su vida". Al fondo, una imagen suya, primer plano, mirando a la izquierda, sin gafas, en un ángulo oblicuo. Queríamos que coincidiera este número de la revista institucional de la Universidad Central, Hojas Universitarias, con la "Noche de narradores" del 20 de junio, muy cerca y antes del 24, cuando él cumpliría sus 100 años de vida, y sobre él hablaran Roberto Burgos Cantor, quien mantuvo amistad y correspondencia, y Joaquín Peña, quien escribiría para este número 64 un artículo introductorio. Lo demás era ilustrar la revista con fotos y viejas caricaturas de Sábato, y con pequeños textos extraídos de toda su obra, que como viñetas iluminaran el largo de la revista. Inclusive, dudamos si escribir Sábato con tilde o sin tilde. Y nos decidimos por la tilde. Pero el escritor, el científico, el pintor, el pensador, el narrador, el ensayista, el defensor de los desaparecidos, se ha ido mes y medio antes. Ahora, simplemente, nos hemos adelantado a la honra de su memoria, dicho así con toda plenitud.

El resto de la revista Hojas Universitarias viene, en sus 226 páginas, con las secciones acostumbradas: Temas humanísticos y sociales (Colombia, ¿identidad, imagen, marca?, Posmodernidad en Fernando Cruz Kronfly, Colombia en el sistema internacional, La tradición oral de los Llanos Orientales); Aproximaciones literarias (Eduardo Caballero Calderón, Senel Paz, Rodrigo Parra Sandoval, J. M. Vargas Vila, Fernando Denis, Arnoldo Palacios, Gustavo Adolfo Garcés, José Eustasio Rivera, la literatura metaficcional, Marco Tulio Aguilera Garramuño); la sección de fotografía, inagurada por Triunfo Arciniegas con sus "ficciones" de Buenos Aires; Poesía (Eduardo Embry, Vicente Cervera y Juan Carlos Galeano); Cuento (José Manuel Rodríguez, Samanta Schweblin, ); Crónica (sobre Alberto Duque López, de J. L. Garcés González, San Agustín, de Gloria Elena Hoyos, El Paso, de Andrea Salgado, Premio de crónica del Distrito); Entrevista (con el narrador mexicano Ben Sáenz, desde El Paso, por Oscar Godoy); Cine (Theodoros Angelopoulos, por Omar Ardila, y Los santos inocentes, de Miguel Delibes, Mario Camús y Paco Rabal, por Luis Carlos Muñoz S.); y la sección de reseñas de libros (siete títulos).

Este es un número generoso. Hojas Universitarias aparece dos veces al año, depende del Depto. de Humanidades y Letras y la produce el Depto. de Comunicación y Publicaciones, de la Universidad Central. La suscripción es gratuita, y, también, puede solicitar en canje. Correo: ipenag@ucentral.edu.co



martes, 3 de mayo de 2011

Burgos, Sábato y Amos Oz



El pasado 25 de abril, cuando murió Gonzalo Rojas en Santiago de Chile, nosotros celebramos nuestra tercera "Noche de narradores", con las intervenciones de Rafael Díaz, doctor en historia, de Aleyda Gutiérrez, profesora de Creación literaria de la Universidad Central y de Roberto Burgos Cantor, en el teatro Jorge Enrique Molina (antiguo México) (foto). Al comienzo se pasó la primera parte de un documental que hacemos con Ignacio Prieto y Andrea Vergara sobre la vida y la obra de Roberto Burgos Cantor. Luego el tema fueron dos libros primordiales en la escritura de Burgos Cantor: los cuentos de Una siempre es la misma, y, sobre todo, esa novela que se fue adelante en la obra de Burgos y en la literatura colombiana -incluso, latinoamericana-, La ceiba de la memoria. Es difícil hacer tantas cosas: pensar, argumentar, entrar en conflicto, pensar en clave de poesía, construir un andamiaje simultáneo y paralelo, debatir la estética de la creación narrativa con un marco de composición externo (la novela que se cuenta a ella misma), buscar la contemporaneidad de un tema de siglos, como el esclavismo, identificándolo con los del presente, etc. Fue una noche magnífica, a pesar de la muerte de Rojas. Y cinco días después moría Ernesto Sábato en Santos Lugares, uno de nuestros seleccionados para "Noche de narradores", porque celebraríamos sus cien años en junio (razón por la cual le dedicamos la portada y las viñetas internas del recién aparecido número 64 de la revista Hojas Universitarias, de la Universidad Central). Entre nosotros, fue tan respetuosa como legendaria la amistad de Sábato y Roberto Burgos. Por eso, el 20 de junio, Burgos hablará sobre Sábato en la quinta "Noche de narradores", acompañado de Joaquín Peña.


Mientras tanto, ya nos preparamos para la cuarta "Noche de narradores", sobre la vida y obra de un gran señor escritor, Amos Oz, con la participación de Julio Pares Castro y Camilo Castillo, el día 30 de mayo, a las 6 de la tarde.

lunes, 2 de mayo de 2011

Detalle en poema de Gonzalo Rojas

Publiqué en la entrada anterior de este blog, el poema "¿Qué se ama cuando se ama?", del poeta chileno Gonzalo Rojas, fallecido el 25 de abril, cinco días antes de la muerte de don Ernesto Sábato, en Santos Lugares (Buenos aires). El poema de Rojas pertenece a su libro Contra la muerte, de 1964. Y encabeza la lista de poemas que figuran en la sección "Poesía", de la página web de la Fundación Gonzalo Rojas. Por eso, tomé el poema de ahí. Pero es evidente, como me lo hace ver el narrador (y poeta oculto), Héctor Abad Faciolince, que en el poema existe un error consistente en convertir "partículas" (del original de Rojas) por "particular" (en la web). Repito la estrofa como está en la página web:

¿O todo es un gran juego, Dios mío, y
no hay mujer
ni hay hombre sino un solo cuerpo: el tuyo,
repartido en estrellas de hermosura,
en particular fugaces de eternidad
visible?

Héctor me envía el poema leído por el poeta y me da estas referencias bibliográficas, donde se constata el cambio: Antología poética, Fondo de Cultura Económica, México, con la voz del autor; Qedeshím Qedeshóth, Fondo de Cultura Económica, p.93; Oscuro. Monte Ávila Editores, Caracas, p. 89; Das Haus aus Luft, Instituto Cervantes, Bremen, p. 100 .
Cuando leí el texto en la versión de la web, tuve la duda de si era "particular" o "partículas", pero me pareció que podría ser más de Rojas el "particular", que con otra coma podría, también, leerse, y así no se reduplicaría, innecesariamente, como diría Borges en su magistral texto de 1942 en la revista Sur, la imagen de la estrella.
Héctor tiene la razón y la Fundación Gonzalo Rojas debe corregir el texto, en particular, las partículas fugaces de eternidad visible que son las mismas (como acotaría J.L.B.) estrellas de hermosura.