viernes, 7 de octubre de 2011

Un poema de Tomas Tranströmer, Nobel 2011

De La Gaceta (http://www.lagaceta.com.ar/), de Tucumán, Argentina, reproduzco este poema del ganador del Premio Nobel de Literatura 2011, el suceco Tomas Tranströmer (Estocolmo, 15 de abril de 1931).



Secretos en el camino


Liviana, vuelve la bofetada de las esferas celestes. La música, a nuestra sombra, inocente como
el agua de la fuente que sube entre animales salvajes,
artísticamente petrificada alrededor del chorro de agua.
Con las cuerdas disfrazadas de bosque.
Con las cuerdas como el aparejo del aguacero:
la lancha es azotada por los cascos de un aguacero
y en lo íntimo, en el atasco del giroscopio, alegría.
Esta tarde se refleja la bonanza del mundo,
cuando las cuerdas son instaladas, sin que nadie toque.
Inmóviles en la niebla, los árboles del bosque
y la tundra húmeda espejeando en sí misma.
La mitad muda de la música está aquí, como el olor
a resina anda en torno a ramas heridas por el rayo.
En cada hombre, un verano subterráneo.
En el cruce de caminos, una sombra,
y se aleja corriendo, siguiendo la trompeta de Bach.
La piedad inspira súbita cautela. Dejar
su disfraz de yo en esta playa
donde la ola golpea y se retira, golpea
y se retira.

2 comentarios:

gerumano dijo...

Gracias. Isaìas... por darnos esta primicia poètica del nuevo nobel..otra vez GRACIAS
LEÒN GERUMANO

gerumano dijo...

Gracias... Isaìas.. por esta primicia... Leò Gerumano