lunes, 23 de noviembre de 2009

Tedio, Garcés, Junieles y otros escritores


Fui el 13 de noviembre a recibir el premio nacional de cuento en la Universidad Metropolitana de Barranquilla. Me encontré con viejos amigos que no veía hacía mucho tiempo. La misma ciudad ha cambiado en todos los sentidos. El concurso que comenzó en 1979, que ganaron en sus primeras versiones los escritores Evelio Rosero, Juan Carlos Moyano y Jorge García Usta, hoy tiene 31 versiones y un par de libros antológicos publicados. También lo han ganado escritores como Efraín Medina Reyes, Laurian Puerta, Albeiro Arciniegas, Octavio Escobar Giraldo, John Jairo Junieles, Juan Gabriel Vásquez, Andrés Elías Flórez, entre otros.

Es un concurso que organizan con mucho entusiasmo un par de intelectuales españoles, radicados ya hace muchos años en Barranquilla, directivos de la Universidad Metropolitana, la pareja integrada por Jesús Sáez de Ibarra y Emilia Sánchez de Sáez de Ibarra. Se siente la emoción cuando entregran el premio en el aula de actos. Y en esta ocasión coincidió con la bienal de nuevos escritores organizada por la misma universidad. (En la foto, de izquierda a derecha, Guillermo Tedio, Emilia de S. de Ibarra, Roberto Núñez, Javier Marrugo, José Luis Garcés González, Isaías Peña Gutiérrez, John J. Junieles).

martes, 17 de noviembre de 2009

Fallo del XXXI Concurso Nacional Metropolitano de Cuento, Barranquilla 2009

ACTA DEL FALLO DE LA XXXI EDICION DEL
CONCURSO NACIONAL METROPOLITANO DE CUENTO

En Barranquilla a los 22 días del mes de octubre de 2009, el jurado integrado por el Vicerrector de la Universidad Metropolitana, Jesús Sáez de Ibarra, el escritor Guillermo Tedio y el crítico literario Ariel Castillo Mier, se reunió en la oficina de Vicerrectoría de la Universidad Metropolitana para deliberar sobre la premiación del Concurso Nacional Metropolitano de Cuento, que desde 1978, hace 31 años, viene impulsando, ininterrumpidamente, Extensión Cultural como reconocimiento al talento narrativo.

Por unanimidad, el jurado decidió otorgar el premio, único e indivisible, de $1’000.000.oo (Un millón de pesos), al cuento “Creo que la he perdido”, firmado con el seudónimo “Holden Caulfield”, correspondiente a Isaías Peña Gutiérrez, residente en Bogotá.

Las plicas y los cuentos están a disposición de los interesados en la oficina de Extensión Cultural de la Universidad Metropolitana.

El texto premiado recrea una historia de amor y de fracaso en un ambiente muy contemporáneo y con un manejo muy diestro del tiempo, matizado con un sutil sentido del humor.

Se invita a los estudiantes, autores, participantes, escritores, periodistas y público en general para que asistan a la ceremonia de entrega del premio que se llevará a cabo el día 13 de noviembre del año en curso, a las 10:00 a.m., en el salón de actos de la Universidad Metropolitana.

JESUS SAEZ DE IBARRA ARIEL CASTILLO MIER
C.Ext. 128.916 de Bogotá C.C. 19.895.166 de Soplaviento

GUILLERMO ORTEGA
C.C. 7.444.841 de Barranquilla

EMILIA SANCHEZ DE SAEZ DE IBARRA
Coordinadora

sábado, 7 de noviembre de 2009

Alejandro Cortés, nuevo novelista

El ganador del premio de novela corta 2009, que organiza cada año el Taller de Escritores de la Universidad Central y su Especialización en Creación Narrativa, fue el joven bogotano (1977), publicista, miembro del Taller de Novela de Renata-Bogotá, que dirige Nahum Montt, y poeta, Alejandro Cortés González. Ganó con su novela Inframundo, que leyó un jurado integrado por Evelio Rosero, Milcíades Arévalo y Miguel Ángel Manrique. Alejandro ha trabajado en publicidad entre Buenos Aires y Bogotá y es profesor de la Universidad San Martín. El segundo premio fue para el caleño, residente en Bogotá, egresado del TEUC, Jairo Andrade, por su novela El tenedor de Kafka.
En cuento, el ganador fue Carlos Alberto Martínez, con su cuento "De nuevo, un hombre en casa". Fueron finalistas, Helder Morales, Oscar Pantoja, Andrés Augusto Díaz y Marta Urzola. Pertenecen a distintas promociones del TEUC. Los jurados fueron: Carmen Cecilia Suárez, Julio Paredes y Álvaro Miranda.
El fallo fue entregado en la clausura del V Simposio Internacional de Literatura, con la presencia de los invitados especialies, la escritora argentina Liliana Bodoc y el laboyano, Gerardo Meneses.

lunes, 2 de noviembre de 2009

Bodoc, Fessel y Meneses, en la U. Central


El V Simposio Internacional de Literatura, dedicado en esta ocasión a la literatura juvenil, que organizan la Universidad Central de Bogotá y su Especialización en Creación Narrativa, tendrá tres conferencistas centrales:




Liliana Bodoc (Santa Fe, Argentina, 1958), vivió en Mendoza y luego pasó a Buenos Aires. Estudió letras en la Universidad de Cuyo, ha ejercido la docencia, es poeta y narradora. Su primera novela "Los días del Venado" se convirtió en un libro de mucha popularidad. La editorial Norma la publicó en 2000, a la que siguieron la segunda y tercer parte de la trilogía, "Los días de la Sombra" (2002) y "Los días del Fuego" (2004). Las tres obras conforman la "Saga de los Confines". Desde el principio, Liliana Bodoc ha ganado siempre con sus libros: Mejor libro de la Feria del libro de Buenos Aires (2000), el Premio Fantasía (2000), Lista de honor del Premio Andersen 2000, Mención especial, The White Ravens 2002. También ha escrito otros libros como "Diciembre Super Álbum", que es una novela corta juvenil publicada por editorial Alfaguara, "Sucedió en Colores", un libro de cuentos publicado en 2004 por la editorial Norma-Kapeluz, "Amarillo", cuento publicado en la editorial Imaginaria, y "Puente de Arena" en la antología de cuentos por la paz, publicada por editorial Alfaguara en 2003. Liliana Bodoc ganó, también, el Premio Calidoscopio de Venezuela (2003) por “Los días de la Sombra”, y la distinción de “Destacados de ALIJA” (2002-2003) por su novela juvenil “Diciembre Súper Album”. Una de sus últimas novelas de éxito es “El mapa imposible", de Alfaguara, relato pleno de sugerencias, que requiere una participación activa de la imaginación del lector. Su estilo hace gala de una particular forma poética. Así: "Lila tenía una pierna sin música. Una pierna izquierda que no podía saltar, brincar, andar por los aires, ni moverse con donaire. Una pierna que tropezaba y en la calle se caía. Una pierna que no sabía abrir la puerta para ir a jugar".




Karen Susan Fessel, narradora, periodista, dramaturga alemana (Lübeck, 1964), con una inmensa obra para adultos, jóvenes y niños, conferencista invitada a varios países del mundo. Algunos de sus libros ya fueron traducidos al español. Libros: Una estrella llamada Mamá, ¿Y qué?, ¡Atención, chicos, vamos!, Oropel en el cielo, Caos en el polo, y muchas más.



Gerardo Meneses Claros (Laboyos,(1966, al sur de Colombia), narrador, periodista de radio, profesor de primaria y secundaria, licenciado en literatura e idiomas, con premios regionales, nacionales e internacionales, y una producción continua, en los últimos diez años, ha sido avalada por editoriales como Educar, Panamericana y Alfaguara, en Colombia, y Libresa en Ecuador. Algunos de sus libros: Danilo Danilero, cabeza de velero (Premio Departamental de Literatura Infantil, 1999), Tato tiene novia (Mención Especial Comfamiliar del Atlántico, 2002), Un amigo para Alejandro (Primer premio Comfamiliar del Atlántico, 2005), La novia de mi hermano (Premio Internacional de Literatura Juvenil, Libresa, Ecuador, 2006), Carmen dijo que sí (Alfaguara, 2009), El espejo no lo muestra todo (Educar, 2009).



El Simposio se inaugura el miércoles 4 de noviembre de 2009, en el Teatro de Bogotá, calle 22 entre carrera 5 y 7, Bogotá, a las 6 de la tarde. Entrada libre previa inscripción.

domingo, 1 de noviembre de 2009

Dos poemas de Clemencia Tariffa (1959-2009)


Señoras

Señoras con rostro plegable
que ayer oísteis mis poemas
y esta mañana
nos tropezamos en la calle.

Me miráis de reojo
como a un raro animal
como a buitre verde,
y volteáis la cara
meneando el caderaje
musitando sandeces
…¡vaya!...
siento un placer casi morboso
manteniendo esposas en ascuas.
Parece mentira, pero,
en mis poemas
no figuran sus maridos.

Trotando por el más verde y mullido de los pastos

Anoche salí al patio, me sentí observada; recosté las caderas sobre el húmedo césped y la cabeza reposó en la malva; el patio está lleno de malvas, sucede cada vez que llueve. Miré al cielo. Había un gran retazo de pana y en una esquina pendía la cacerola de aluminio más grande que jamás haya visto caribeño alguno; brillaba tanto como acero caliente. Esa luna me miraba y me veía diminuta, ¡qué simpática debí parecerle!

Pero la noche se fue poniendo helada. Me fui a acostar. En el techo de mi cuarto hay cuatro goteras; me gusta dormir libre de ropa; sobre la piel, mis vellos. Las gotas resbalan en fila india; justo encima del vientre cae una; es grande y fría; pero me enrosco, parezco un erizo marino, redondo, crispado.

Amaneció y volví al patio. Ahora voy hasta el ciruelo macho; cómo me agrada masticar sus hojas. Entre los huequitos del milimetrado follaje he metido mis largas uñas, y un montón de florecillas que del guácimo se desprenden, caen precisas en la taza que mi otra mano ha formado.

El sereno empieza ahora en octubre, pero sus tardes son tan calientes que aumentaron mi deseo de amar. Decido entrar, desnudarme y regar aceite para niños en mis ojos pintarrajeados. Luego recuesto mi delgado cuerpo en el blando sofá, casi no lo siento; a veces creo que mi poroso cuerpo se confunde con la espuma. ¡Vaya si es delgado! Pero entras tú por el portón trasero como un caballo en corral ajeno. Y yo, que siempre, siempre estoy seca, voy humedeciéndome; aguadas columnillas destila mi frente; procuro evitar tanto gemido, pero me confundo. Ya no sé si eres un potro, o simplemente vas trotando por el más verde y mullido de mis pastos.

Me cuenta Hernán Vargascarreño (foto, con Clemncia Tariffa) en relación con estos textos de la tremenda y gran poeta Clemencia Tariffa, lo siguiente (es un tono coloquial, pero es historia colombiana):

"Los dos poemas pertenecen al libro Cuartel (Santa Marta, Ediciones Exilio, 2006)
Fue el libro que pude reunir de los escombros de Clemencia (Tariffa) de tres libros que tenía escritos, y que borroneaba y perdía a cada rato. Ya en su delirio completo en la clínica mental le saqué el dinero a la alcaldìa para publicarle el libro. Le hicimos sendos homenajes en Santa Marta y Barranquilla, y el año pasado me permitieron hacérselo en la casa silva con la excusa de la presentación de Cuartel. Yo no fui capaz de volver a visitarla; a cambio envié a un grupo de amigos a la clínica para que ella viera, apreciaria y acariciara su libro. Se puso feliz y reclamó mi presencia, pero hay cosas que no he contado sobre mi salud emocional debido a la cercanía del deterioro de Clemencia. Saberla descansando -ya que me llamaba a veces a gritos- de esta vida me ha hecho descansar a mí también. Se demoró mucho su señora madre -doña Socorro- en llevársela. Ella siempre deseaba que su hija muriera primero, y sin embargo a mí me tocó sepultarla y ahora desde Bogotá hacer sepultar a Clemencia, pues no sé si sabes que duró 7 días en la morgue y nadie reclamaba su cadáver ni había cómo sepultarla. Me tocó llamar a mucha gente, en medio de la ira y del llanto, para hacerla sepultar. Finalmente la alcaldía costeó el entierro y mis amigos pudieron acompañarla leyéndole sus poemas. En fin, fueron tantos los dolores con Clemencia, que ya lo veo bien como pasado y lo que más me importa es seguirle publicando sus poemas en revistas y antologías. Gracias por ayudarme en la labor".