sábado, 23 de mayo de 2009

Un minicuento de Ana María Shua


¡Arriad el foque!

¡Arriad el foque!, ordena el capitán. ¡Arriad el foque!, repite el segundo. ¡Orzad a estribor!, grita el capitán. ¡Orzad a estribor!, repite el segundo. ¡Cuidado con el bauprés!, grita el capitán. ¡El bauprés!, repite el segundo. ¡Abatid el palo de mesana!, grita el capitán. ¡El palo de mesana!, repite el segundo. Entretanto, la tormenta arrecia y los marineros corremos de un lado a otro de la cubierta, desconcertados. Si no encontramos pronto un diccionario, nos vamos a pique sin remedio.
[Tomado de Por favor sea breve, Antología de relatos hiperbreves, edición a cargo de Clara Obligado, Madrid, Editorial Páginas de Espuma, 2001]. Ana María Ushua, escritora argentina de reconocida trayectoria en el campo de la minificción, estuvo en Bogotá el año pasado. Al trascribir este cuento me he acordado mucho de Juan Bautista Duizeide, novelista argentino, graduado en las cosas y los vientos del mar, quien nos acompañara el año pasado en el Simposio Internacional de Literatura de la Universidad Central en Bogotá.

2 comentarios:

Jaime Corrales dijo...

Este cuento, además de buen cuento, es un buen chiste, esperen que lo cuente en mi próxima tertulia!
todos los cuentos son de este talante?
saludos
Jaime Co.

Isaías Peña Gutiérrez dijo...

Ana María Shua tiene muchos libros con diversas tendencias. Pero en varios de ellos está marcado el humor que suele faltar en la minificción de orden metaficcional.